miércoles, abril 17, 2024
spot_img
InicioUncategorizedEl Mercado de Puerto Plata y nuestro comportamiento
- Advertisment -spot_img

El Mercado de Puerto Plata y nuestro comportamiento

Por: Roque J. de León B. (MAE).

Hoy voy a tratar un tema que para cualquier lugar del mundo y Puerto Plata no es la excepción, debe ser ejemplo de: Educación, Salud, Higiene, Disciplina, Orden, Organización, entre otras tantas condiciones, me refiero a los Mercados Municipales y el nuestro por muchos años perdió esas características.

Para hacer opinión debemos documentarnos y en el desarrollo de esa tarea me encontré con un artículo escrito por el Dr. Juan Ventura para el periódico acento.com.do, donde deja saber que el primer Mercado Municipal de Puerto Plata fue construido en hierro en el año 1876 por el Sr. A. C. León quien en el 1884 lo pasó al Ayuntamiento; las autoridades de ese momento lo sometieron a reparación en el año 1905, estaba localizado en el solar que más tarde sería ocupado por la extensión de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

En los años 70’s en uno de los períodos de Gobiernos del Dr. Joaquín Antonio Balaguer Ricardo, con la construcción de un moderno Mercado Municipal único en la Región del Caribe se ponía fin al estado de desorden e insalubridad que prevalecía en la parte Sur de las calles José del Carmen Ariza e Imbert, donde aún recuerdo funcionaba de forma aberrante el mercado que las personas comunes llamaban «La Feria»; a ese lugar acudían a vender y comprar además de los habitantes del casco urbano, personas de todos los campos del entorno en: bicicletas, camionetas, mulos, caballos, burros y cualquier otro medio de transporte de esa época.

La construcción de ese moderno y vistoso mercado entre las calles Villanueva, Gregorio
Urbano Gilbert e Imbert Barrera coincidió con el auge del turismo de barcos y más tarde con el de hoteles, por lo que con frecuencia veíamos una gran afluencia y movilidad de turistas hacia él en: guaguas, taxis, motores rentados y caballos; se evidenciaba la prosperidad de los artesanos que allí tenían sus negocios, algunos de ellos hoy con prósperas Tiendas de Regalos.

Hasta mediados de los años 90’s nuestro Mercado Municipal conservaba su esplendor, a partir de ese momento iniciaba el descuido, arrabalización, ocupación del parqueo de la parte Sur para favorecer a partidarios políticos con mesas y más tarde la gran vergüenza representada en la construcción de «módulos» de madera, zinc y más tarde de block, cemento y zinc; como si eso no fuera suficiente, entregaron el parqueo del frente Norte a los camioneros convirtiendo todo el entorno en un verdadero infierno.

A eso debemos agregar que las aguas negras brotaban por cualquier lugar, los baños estaban inhabilitados y para qué describir lo que allí sucedía, la basura y el mal olor eran irresistibles, el estado de contaminación que se respiraba en ese lugar era inaguantable; este estado de desorden se agudizó a partir del año 2000, ya era imposible encontrar por ahí ni un sólo turista.

A partir de ese momento en Puerto Plata los ciudadanos sensatos solicitaban a la vez que exigían, que se cambiara el aspecto asqueante que mostraba y se vivía en nuestro Mercado Municipal; recientemente las autoridades dispusieron los recursos necesarios para su remozamiento, concluida la obra afloraron las tradicionales pero sobretodo «brillantes» ideas que nos conducen a la división que regularmente pone en peligro de extinción a cualquier proyecto que contribuya con el avance de nuestro pueblo.

Que a nadie le quepa dudas de que soy un abanderado de la defensa de los derechos humanos y ciudadanos, pero resulta que todos tenemos las mismas prerrogativas que tienen aquellos que obstaculizan las vías y espacios públicos vociferando que «tienen derecho a comer».

Parte de la misión de las autoridades es garantizar el orden público, la paz social al igual que la seguridad ciudadana, la tranquilidad y por sobre todas las cosas la integridad de sus representados; eso sólo se logra haciendo respetar y cumplir las reglas de convivencia, resoluciones, ordenanzas, normas entre otras.

El Estado de Derecho de los ciudadanos en sentido general no debe ni puede ser negociable bajo ninguna circunstancia, incluído cualquier tipo de presión y/o chantaje, sin importar del sector que procedan.

Hay grupos que por la vulnerabilidad de los Funcionarios Públicos y las instituciones que representan, sobre todo en épocas electoreras, se aprovechan y toman las atribuciones de pensar que todo le luce y hay que celebrárselo pero, es tiempo de que si esos funcionarios no están dispuestos a asumir el famoso «Costo Político» para colocar cada cosa en su lugar entonces, que sea el propio pueblo quien defienda sus espacios públicos y recursos pero que además también, le pase factura en las urnas a quienes deban actuar y no lo hagan.

ROQUE J. DE LEON B. (MAE).
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y EL SINLOPP.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_img
- Advertisment -spot_img

Most Popular

Recent Comments